La restauración cristiana no termina en sentirse mejor; madura cuando el corazón sanado aprende a servir. Jesús mostró que el liderazgo del Reino no busca aplausos, sino entrega.
Dios no repara una vida para esconderla, sino para enviarla con humildad. Cada experiencia restaurada puede convertirse en una herramienta de consuelo para otros.
Aplicación pastoral
Busca hoy una forma sencilla de servir a alguien: escuchar, animar, orar, ayudar o acompañar sin esperar reconocimiento.
Oración
Señor, sana mi corazón y enséñame a servir con la misma humildad de Cristo. Amén.
